La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó este martes que los homicidios dolosos en México se redujeron 44 % durante febrero de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, luego de que las autoridades federales y locales reforzaron operativos y despliegues de seguridad en varias entidades del país.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum atribuyó ese descenso a la coordinación entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y las fiscalías estatales, así como a las acciones de inteligencia y patrullaje que se han intensificado a partir de la etapa post-abatimiento de El Mencho.
La mandataria resaltó que la disminución de homicidios dolosos se observó en varios estados que históricamente han tenido altos índices de violencia, aunque no todas las entidades presentaron descensos significativos. Aun así, afirmó que estos resultados son “una señal clara de que la estrategia de seguridad funciona”.
Sheinbaum también insistió en que la reducción de homicidios no representa el final de la violencia en el país, sino un avance importante que debe consolidarse con medidas de prevención y políticas públicas de largo plazo, especialmente en zonas urbanas con altos niveles de criminalidad.
Pese al optimismo gubernamental, analistas en seguridad han señalado que las cifras de homicidios pueden fluctuar de un mes a otro y que es necesario evaluar tendencias trimestrales o anuales para determinar si la caída es persistente. Incluso, algunos expertos han advertido que otros delitos como extorsión, secuestro o robo no han mostrado descensos tan pronunciados.
Además, organizaciones civiles han recordado que las cifras oficiales no siempre reflejan la percepción de seguridad de la población, que en muchas regiones sigue considerando preocupante la violencia cotidiana.
La administración federal sostuvo que seguirá con operativos focalizados y con la implementación de Mesas de Paz, programas comunitarios y colaboración con estados para mantener e intensificar la reducción de homicidios y de otros delitos de alto impacto.
Aunque el balance de febrero marca un descenso considerable, el reto para las autoridades sigue siendo sostener y ampliar esa tendencia, así como atender las causas estructurales que impulsan la violencia en distintos puntos del país.



