Un jurado federal en Estados Unidos determinó que Live Nation y su filial Ticketmaster operaron como un monopolio ilegal en la industria del entretenimiento en vivo, en un veredicto considerado histórico.
La decisión se produjo tras un juicio que se extendió por varias semanas en Nueva York, donde se concluyó que ambas compañías incurrieron en prácticas anticompetitivas que afectaron tanto a consumidores como a artistas y recintos.
El jurado determinó que la empresa utilizó su dominio en la venta de boletos y control de recintos para limitar la competencia, obligando a venues y artistas a operar bajo sus condiciones, lo que derivó en precios más altos para los asistentes.
Entre los hallazgos, se estableció que los consumidores pagaron en promedio alrededor de 1.72 dólares adicionales por boleto debido a estas prácticas, lo que refuerza las acusaciones de abuso de mercado.
El caso fue impulsado por decenas de estados estadounidenses que acusaron a la compañía de violar leyes antimonopolio, tras años de críticas por su dominio en la industria, que incluye promoción de conciertos, venta de boletos y operación de recintos.
Ahora, un juez deberá determinar las sanciones, que podrían incluir multas millonarias e incluso la separación de Live Nation y Ticketmaster, una medida que cambiaría radicalmente el negocio del entretenimiento en vivo.
La empresa ya adelantó que apelará el fallo, mientras el caso se perfila como un precedente clave en la regulación de grandes corporaciones y en la defensa de la competencia en el mercado global del espectáculo.




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