El Congreso de Sinaloa nombró a Yeraldine Bonilla como gobernadora interina, luego de que Rubén Rocha Moya solicitara licencia a su cargo.
La designación busca garantizar la continuidad del gobierno estatal en medio del contexto político y legal que enfrenta Rocha Moya, quien ha sido señalado en un proceso en Estados Unidos.
Bonilla asumirá la titularidad del Ejecutivo estatal de manera temporal, con la responsabilidad de mantener la estabilidad institucional y dar seguimiento a las funciones administrativas y de gobierno.
El relevo ocurre en un momento de alta tensión política, tanto a nivel local como nacional, debido a las implicaciones del caso y su impacto en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Autoridades estatales han señalado que el objetivo es asegurar el funcionamiento del gobierno sin interrupciones, mientras se resuelve la situación jurídica del mandatario con licencia.
Con este nombramiento, Sinaloa entra en una etapa de transición política marcada por la incertidumbre, pero con la intención de preservar la gobernabilidad en la entidad.



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