El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que sería “muy difícil” que María Corina Machado pueda presidir Venezuela, al considerar que no cuenta con el apoyo ni el respeto suficiente dentro del país sudamericano. Las declaraciones se dieron durante una conferencia de prensa en su residencia de Mar-a-Lago, horas después del operativo en el que Washington aseguró haber capturado al presidente venezolano Nicolás Maduro y a la primera dama, Cilia Flores.
Trump describió a Machado como “una mujer muy amable”, pero insistió en que su figura no genera el consenso interno necesario para asumir el liderazgo nacional en un escenario de transición política. Asimismo, aclaró que su administración no ha mantenido contacto reciente con la líder opositora.
Machado, considerada durante años como una de las principales voces contra el chavismo, fue vista por distintos sectores como una posible presidenta en caso de la salida de Maduro del poder. Incluso, el propio Trump había señalado previamente que analizaría esa posibilidad.
En 2025, la dirigente venezolana fue reconocida con el Premio Nobel de la Paz por su lucha en favor de la democracia, galardón que dedicó al propio Trump por su postura de presión internacional contra el gobierno venezolano. El mandatario estadounidense ha agradecido públicamente ese gesto en distintas ocasiones.
Al no poder competir en las elecciones presidenciales de 2024, Machado brindó su respaldo al exdiplomático Edmundo González, a quien la Plataforma Unitaria y varios gobiernos extranjeros reconocen como el ganador legítimo de esos comicios, pese a que Maduro se proclamó vencedor.



