Ciudad de México, 4 Sep. (Nación14).- La mejor forma de ejercer una sexualidad libre y responsable es teniendo los conocimientos necesarios, por lo que es importante diseñar estrategias de salud sexual y reproductiva diferenciadas para mujeres y hombres, con acciones que se adapten a cada contexto sociocultural, con énfasis en la población rural e indígena.
Así lo señalaron expertas de la UNAM, en el marco del Día Mundial de la Salud Sexual, quienes detallaron que esto implica involucrarlos de manera activa para que, mediante su participación, los contenidos y materiales logren la pertinencia necesaria y lleguen a los grupos más desatendidos.
Mónica Aburto Arciniega, Claudia Díaz Olavarrieta y Angélica Arce Cedeño, del Programa de Prevención de Embarazo en Adolescentes de la Facultad de Medicina indicaron que de acuerdo con la Secretaría de Salud, entre 1983 y 2013 se registraron tres mil 651 casos de sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) en población de 10 a 19 años de edad.
En 2012, para el grupo de edad de 10 a 14 años, las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes fueron el virus del papiloma humano (VPH), el chancro y la infección gonocócica; y en el grupo de 15 a 19 años, las más frecuentes fueron el VPH, la infección asintomática por VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y la sífilis adquirida.
Mónica Aburto Arciniega, coordinadora del Programa de Prevención, indicó que debe lograrse el empoderamiento de las mujeres y el involucramiento de los varones en este ámbito, especialmente en la prevención de embarazos no planeados, de la transmisión del VIH y otras ITS, agregó en un comunicado.
En su oportunidad, Angélica Arce Cedeño, coordinadora técnica del programa, expuso que la educación sexual no sólo debe incluir información de corte biológico, sino temas relacionados con la afectividad, manejo de emociones y toma de decisiones.
En tanto, Díaz Olavarrieta indicó que “como institución, tenemos la responsabilidad de difundir esta información para lograr un impacto favorable en la población. Así, desarrollamos proyectos a partir del análisis de los principales indicadores sobre fecundidad, preferencias reproductivas, anticoncepción y salud materna infantil”.
“Incluyen la facultad de todos a acceder a la salud sexual; a métodos anticonceptivos seguros, eficaces, asequibles y oportunos; a solicitar, recibir y difundir información relacionada; a la educación sexual integral; al respeto a la integridad corporal y la elección libre de pareja”.
Finalmente, Arce Cedeño exhortó a los padres de familia a mostrarse interesados ante las dudas de sus hijos, evitar asustarse o enojarse, dar respuestas directas y adecuadas, y mostrar seguridad al hablar.
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