No habrá candidaturas para corruptos, advirtió Ariadna Montiel en su primer mensaje a la militancia morenista, y con esto, le cerró la puerta no solo a quienes desde otros partidos (Verde-PT) buscan una alianza, sino también a los que desde Morena luchan por una candidatura en harás de llegar a un cargo de elección popular con la 4T, cueste lo que cueste.
Esta sentencia de la nueva dirigenta nacional fue recibida como aire fresco para quienes integran y comulgan con el movimiento-partido, que lleva al menos 18 meses sacudiéndose entre las rencillas de las sectas internas y los cada vez más fuertes señalamientos externos de quienes afirman se ha tolerado que a las filas guindas entren perfiles de dudosa procedencia y cuestionable honorabilidad, como Cuauhtémoc Blanco y Pedro Haces; sin mencionar a los perfiles que carecen de afinidad con el movimiento y los principios del “obradorismo”, como Sergio Mayer, “Los Yunes”, entre otros.
Pero lo que para algunos son malas noticias, para otros son la luz al final del camino, pues tras años de lucha por fin podrían rendir frutos el caminar a ras de chancha con el pueblo y no ocuparse en tejer ataduras politiqueras ni partidistas, como es el caso del activista y empresario, Gerardo Sánchez Zumaya “El Huasteco”, quien parece emerger desde lo más profundo de la Huasteca Potosina, para encabezar una aspiración ciudadana 100% legitima: acabar con el cacicazgo y el nepotismo gallardista.
Joven (35 años), altruista, padre de familia, exitoso en los negocios y extremadamente popular entre la sociedad potosina, pero, incómodo para las cúpulas políticas -incluidas las morenistas- acostumbradas a que nada se mueva sin que algo les salpique. Y es que si por algo se le conoce entre la clase política potosina a “El Huasteco”, es que no anda prometiéndole nada a nadie, ni buscando acomodar a los de siempre o a improvisados en cargos de gobierno a cambio de votos o apoyo, y eso, no es bien visto por los que están acostumbrados a nadar de ‘muertito’ en cada proceso electoral, o sea, “los vende humo”.
Hasta este domingo 3 de Mayo, el futuro político del oriundo de Tanquián de Escobedo se antojaba incierto, pues desde la dirigencia estatal de Morena nunca han sido claros con él, podríamos decir que hasta han sido groseros; desde la ex dirigencia nacional la cosa no fue mejor, pues allá estaban más ocupados en dirigir un podcast que en preparar a sus cuadros de cara a los procesos electorales venideros.
A Zumaya, esto le ha costado tener que hacer política sin partido y con la incertidumbre de no saber si se le tomará en cuenta en el proceso para elegir a quien asumirá la defensa de la 4T en la entidad potosina, cargo que desde hace al menos tres años jamás ha ocultado que buscará para el proceso electoral 2027.
Y es que cuando hablamos de Gerardo Sánchez Zumaya, nos referimos al hombre que no solo llena plazas o canchas de fútbol de gente que ve en él la esperanza de cambiar las cosas en San Luis Potosí, sino que se trata de quien hasta el día en que se redactan estas líneas, supera por un mínimo de 5 puntos porcentuales al Partido Verde con Ruth González Silva, según lo revela la más reciente encuesta de Electoralia, aunque hay otras casas encuestadoras que reflejan hasta 15 puntos de ventaja.
Pero todo parece haber cambiado, y como ya lo dije arriba, la llegada de la nueva dirigenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, es una gran bocanada de aire fresco para quienes como Sánchez Zumaya, han hecho política con el pueblo y los que menos tienen al grado que hoy cargan en sus hombros con la esperanza de comunidades enteras que buscan cambiar las cosas en sus entidades.
Montiel, llega con la encomienda directa de la presidenta de la República y máxima líder moral del movimiento, Claudia Sheinbaum, de abrir el partido a los perfiles ciudadanos más preparados que puedan comprobar que cuentan con la probidad para encabezar una candidatura con sus siglas, y la primera cláusula para esto es: no ser un corrupto comprobado.
Con esta condición y una dirigencia que buscará a los mejor preparados y posicionados, no existe obstáculo alguno para que Sánchez Zumaya no solo aparezca en la lista de candidatos a encabezar la defensa de la Cuarta Transformación en San Luis Potosí, sino que, puedo adelantar que el oriundo de Tanquián de Escobedo será el candidato de Morena que buscará desterrar el cacicazgo y el nepotismo de la entidad.
De no ser así, que el pueblo potosino se los demande…
Por, Charly Domínguez




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