El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sufrió un nuevo revés judicial luego de que una corte mantuviera la orden para retirar su nombre del John F. Kennedy Center for the Performing Arts, uno de los principales complejos culturales de Washington.
La decisión fue ratificada por el juez federal Christopher Cooper, quien rechazó una solicitud presentada por la junta directiva del recinto y el Departamento de Justicia para suspender el fallo emitido a finales de mayo.
El tribunal determinó que únicamente el Congreso de Estados Unidos tiene la facultad de modificar el nombre oficial del Centro Kennedy, por lo que la decisión de rebautizarlo con el apellido de Trump fue considerada ilegal.
La orden establece que el nombre del mandatario debe ser retirado de la fachada del edificio, materiales promocionales, documentos institucionales y plataformas digitales vinculadas al recinto. Parte de estos cambios ya comenzaron a implementarse en los últimos días.
Además, la resolución judicial mantiene bloqueado el plan para cerrar el centro durante dos años con fines de remodelación, una propuesta impulsada por aliados de Trump que también fue cuestionada en los tribunales.
La controversia surgió después de que la dirección del Centro Kennedy, integrada por personas cercanas al mandatario, aprobara incorporar el nombre de Trump al recinto, una medida que provocó protestas, cancelaciones de artistas y diversas acciones legales.



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