El fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, presentó su renuncia al cargo tras el escándalo generado por la muerte de agentes estadounidenses en un operativo en la entidad.
La dimisión se da luego de que saliera a la luz la participación de funcionarios de Estados Unidos en un despliegue contra un narcolaboratorio, situación que no fue informada previamente al Gobierno federal y que ha generado tensiones políticas y diplomáticas.
En un mensaje público, Jáuregui reconoció que la información inicial sobre el caso fue inconsistente y admitió omisiones en la comunicación y gestión institucional, lo que derivó en cuestionamientos sobre el cumplimiento de protocolos de colaboración internacional.
El caso se originó tras un accidente vehicular en la sierra de Chihuahua, donde murieron cuatro personas —dos estadounidenses y dos mexicanos—, hecho que reveló la presencia de agentes extranjeros en territorio estatal.
Investigaciones preliminares indican que los funcionarios estadounidenses no formaban parte formal del operativo, pero sí viajaban en el convoy, lo que vulneró los mecanismos de control y notificación obligatorios en este tipo de համագործaciones.
La renuncia ocurre en medio de presión política hacia el gobierno estatal y de exigencias del gobierno federal para esclarecer lo ocurrido, ante posibles violaciones a la soberanía nacional.
Autoridades federales han insistido en que la investigación debe continuar, al considerar que el caso no se cierra con la salida del fiscal, sino que requiere determinar responsabilidades y evitar que hechos similares se repitan.




Discussion about this post