Martín Aníbal Domínguez, integrante del equipo de seguridad de Maradona, declaró que él y otras personas cercanas informaban de manera reiterada a Luque sobre la hinchazón y el deterioro físico del exfutbolista, pero el médico no acudía con la frecuencia necesaria.
El testigo afirmó que Maradona permanecía aislado, se negaba a bañarse, casi no salía de su habitación y había perdido el apetito. También señaló que el exjugador esperaba la visita de su médico de cabecera tras una reciente intervención quirúrgica.
Durante la audiencia, la Fiscalía presentó mensajes enviados a Luque en los que el custodio advertía sobre la retención de líquidos y el estado del paciente. Según la acusación, el neurocirujano solo visitó a Maradona en cuatro ocasiones durante los 14 días que permaneció en la vivienda donde falleció.
Leopoldo Luque y otros seis integrantes del equipo médico enfrentan un juicio por homicidio simple con dolo eventual. La Fiscalía sostiene que existieron omisiones en la atención brindada a Maradona, quien murió el 25 de noviembre de 2020 a causa de un edema agudo de pulmón derivado de una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada.




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