El llamado “Plan B” de la reforma electoral volvió a tomar impulso en el Senado. El coordinador de Morena, Ignacio Mier, afirmó que ya se realizaron los ajustes necesarios y que el proyecto está listo para su discusión.
De acuerdo con el legislador, se resolvieron las observaciones de técnica legislativa y en las próximas horas se circulará el dictamen, junto con la convocatoria para que comisiones unidas lo analicen y voten.
La iniciativa —impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum— busca principalmente reducir costos y privilegios en el sistema electoral, incluyendo recortes a presupuestos, límites salariales y cambios en la estructura de gobiernos locales.
El avance no ha sido sencillo. El proyecto se había frenado por diferencias internas, especialmente en temas como el número de regidores en municipios y otros puntos técnicos que generaban dudas sobre su impacto en los estados.
Ahora, con los ajustes realizados, Morena busca destrabar la reforma y llevarla a votación en comisiones de forma inmediata, en un momento clave donde cada voto cuenta para su eventual aprobación.
El proceso entra así en una fase decisiva: si logra avanzar en el Senado, la reforma podría encaminarse a su aprobación final; de lo contrario, volvería a atorarse en medio de divisiones políticas.




Discussion about this post