Ciudad de México, 12 de abril de 2020 (NACIÓN 14).- Frente a la emergencia sanitaria por el COVID-19, la infraestructura hospitalaria en la capital del país pasa por una severa crisis que podría evitarse si se utilizan los 10 mil millones de pesos que se encuentran ‘congelados’ y que son parte del Fondo para la Atención de Contingencias y Emergencias Epidemiológicas y Desastres Naturales (Fonaden), opina el panista Mauricio Tabe.
“Al realizar una estimación de recursos asignados y pendientes en el FONADEN podemos decir que existen alrededor de 9, ó 10 mil millones de pesos “congelados” que el Gobierno de la ciudad debe detonar, debe usar para actuar por la salud de los capitalinos de forma urgente, más aún porque si no hacemos nada, en 2 semanas estaremos enfrentando la Fase 3 que es la de máxima transmisión y posible saturación de los hospitales”, señaló el diputado local, Mauricio Tabe.
El panista señaló que el Congreso capitalino desconoce si el Gobierno ya decidió ejercer esos recursos, es decir, “ni conocemos cómo es que los piensa ejercer de manera puntual”, aseveró.
Ante el desabasto de insumos en centros hospitalarios para atender a pacientes por COVID-19, el líder panista e integrante de la Comisión de Hacienda, sostuvo que no deben escatimarse recursos y canalizar los remanentes de este Fondo al fortalecimiento del sistema de salud local.
Haciendo un cálculo intermedio, si un ventilador respiratorio tiene un costo promedio de un millón de pesos, con esos recursos alcanzaría para comprar cuatro mil respiradores adicionales, insumos para el personal y garantizar la gratuidad en la hospitalización.
Mauricio Tabe sostuvo que se debe garantizar la gratuidad de la atención médica a los pacientes con Covid-19, ya que como se ha expuesto, tras la puesta en marcha del INSABI, los pacientes se ven obligados a pagar sus medicamentos y atención hospitalaria en el sistema de salud público.



