Un juez de control en Michoacán giró una orden de aprehensión contra el exgobernador Silvano Aureoles Conejo, por su presunta responsabilidad en la masacre de Arantepacua, ocurrida en abril de 2017.
La medida forma parte de un paquete de 16 órdenes de captura solicitadas por la Fiscalía estatal, que también incluyen al exsecretario de Seguridad Pública, Juan Bernardo Corona, así como a 14 policías estatales vinculados con el operativo.
De acuerdo con las investigaciones, los hechos se originaron tras un conflicto agrario en la comunidad purépecha de Arantepacua, en el municipio de Nahuatzen. La intervención policial derivó en un saldo de cuatro personas asesinadas, además de múltiples denuncias por tortura, detenciones arbitrarias y tratos inhumanos.
Los delitos que se imputan a los involucrados incluyen homicidio calificado, abuso de autoridad y tortura, considerados como graves violaciones a los derechos humanos.
Además de este caso, el exmandatario enfrenta otras acusaciones, entre ellas presuntos delitos como peculado, administración fraudulenta, asociación delictuosa y lavado de dinero, por lo que es considerado prófugo de la justicia.
La emisión de estas órdenes revive uno de los episodios más delicados en la historia reciente de Michoacán y reabre la exigencia de justicia por parte de las comunidades afectadas, a casi nueve años de los hechos.




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