El nuevo convenio contempla cooperación en refinación y comercialización de combustibles, además de intercambio de tecnología en procesos de refinación y petroquímica.
También se analiza impulsar proyectos de etanol y biodiésel, así como aumentar la producción de etanol en una planta de Braskem en México, empresa vinculada con Petrobras.
La alianza también incluiría acciones relacionadas con descarbonización, eficiencia energética y transición hacia fuentes de energía con menores emisiones.
Este sería el segundo acuerdo entre ambas petroleras. El primero, firmado en junio, contempla evaluar proyectos conjuntos de exploración y producción de hidrocarburos en aguas mexicanas del Golfo de México.
Con esta nueva etapa de cooperación, México y Brasil buscan ampliar la relación energética entre sus empresas estatales y aprovechar la experiencia de Petrobras en operaciones petroleras y procesos industriales.




Discussion about this post