Autoridades confirmaron que los restos humanos hallados en una carretera de Sonora sí corresponden a Marco Antonio, hijo de la activista y madre buscadora Ceci Flores, tras realizarse pruebas genéticas que validaron su identidad.
El hallazgo ocurrió el pasado 24 de marzo en el kilómetro 46 de la carretera 26, en Hermosillo, donde la propia Flores localizó fragmentos óseos durante una jornada de búsqueda.
Inicialmente, la identificación permanecía en duda, ya que los restos se encontraban dispersos y era necesario realizar análisis de ADN para confirmar si pertenecían a su hijo, desaparecido en 2019.
Sin embargo, en las últimas horas, colectivos de búsqueda y familiares informaron que las pruebas genéticas confirmaron plenamente la identidad de Marco Antonio, lo que pone fin a años de incertidumbre para su familia.
Tras la confirmación, se prevé que los restos sean entregados a la familia en los próximos días, marcando el cierre de un largo proceso de búsqueda encabezado por Ceci Flores, quien se ha convertido en uno de los rostros más visibles de los colectivos de personas desaparecidas en México.
El caso refleja la complejidad de las labores de localización e identificación en el país, donde miles de familias continúan buscando a sus seres queridos en medio de condiciones adversas y con apoyo limitado de las autoridades.




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