El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que la líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, no cuenta con el respaldo interno ni el respeto necesarios en Venezuela para encabezar una transición política en el país sudamericano, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una rueda de prensa reciente.
La evaluación de Trump, explicada por su equipo como “realista” y basada en información de sus asesores y del consejo de seguridad nacional, se mantiene firme, a pesar de que Machado fue recibida en la Casa Blanca y se llevó a cabo un encuentro oficial.
Durante una conferencia de prensa anterior, Trump afirmó que sería “muy difícil” que Machado liderara Venezuela, ya que “no tiene el apoyo ni el respeto dentro del país”. Aunque reconoció sus esfuerzos y la relevancia de su figura como opositora, el mandatario estadounidense ha dejado claro que no la considera la figura adecuada para encabezar la transición política tras la detención del expresidente Nicolás Maduro.
La administración de Trump ha respaldado en cambio a Delcy Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro, quien asumió como presidenta encargada con el aval de Washington. Este enfoque ha generado controversia entre sectores políticos tanto dentro como fuera de Venezuela, que señalan la necesidad de incluir a la oposición democrática en cualquier proceso de reorganización nacional.
La situación de Machado, líder emblemática del movimiento democrático venezolano, refleja las tensiones dentro de la estrategia internacional sobre cómo enfrentar la crisis política en Venezuela y el papel que deben jugar las fuerzas opositoras en una eventual transición.




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