El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que un acuerdo de paz en Ucrania está muy cerca, luego de reunirse este domingo con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, en Florida. Al término del encuentro, Trump aseguró que “nos estamos acercando” a cerrar un plan, al tiempo que reconoció que aún existen puntos complejos por resolver.
Durante una rueda de prensa, el mandatario estadounidense señaló que el diálogo fue productivo y que, además de la reunión bilateral, se sostuvieron conversaciones con diversos líderes europeos. Trump admitió diferencias sobre el estatus futuro de las regiones del Donbás, uno de los temas más sensibles de la negociación, aunque destacó los avances logrados en las últimas semanas.
Zelenski calificó el encuentro como positivo y adelantó que ambas partes acordaron volver a reunirse “en las próximas semanas” para concluir los aspectos pendientes, sin precisar fecha ni sede. El presidente ucraniano afirmó que el plan de paz de 20 puntos se encuentra “en un 90 % acordado”, mientras que Trump evitó fijar cifras exactas, aunque sostuvo que el entendimiento podría estar incluso más avanzado.
“Estamos muy cerca. Hay uno o dos problemas espinosos, muy duros, pero el progreso ha sido notable hoy y durante el último mes”, expresó el mandatario estadounidense, quien también confirmó haber hablado recientemente con Vladímir Putin, conversación que describió como un avance “en la dirección correcta” respecto al futuro de los territorios ocupados.
El encuentro se produjo después de que Zelenski dialogara días antes con emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, con quienes analizó nuevas ideas sobre formatos de negociación y una posible hoja de ruta. El plan de 20 puntos, que Moscú ha rechazado, contempla un pacto de no agresión con Rusia y garantías de seguridad estadounidenses para Ucrania, de naturaleza similar a las de la OTAN.
En el plano territorial, Kiev plantea dos escenarios: congelar la actual línea del frente o establecer una zona desmilitarizada en áreas de la región de Donetsk que aún controla y que Rusia reclama. De manera paralela, Ucrania comenzó preparativos para eventuales elecciones presidenciales, una posibilidad que hasta hace poco era ampliamente rechazada por celebrarse en tiempos de guerra y que implicaría cambios legales.
Zelenski explicó que se analiza la opción de realizar de forma simultánea elecciones y un referéndum sobre el plan de paz, un giro que se interpreta como un intento de fortalecer la legitimidad política del gobierno ucraniano en medio de las negociaciones internacionales.



