La fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lo señala, junto con otras cinco personas, de encabezar una red de abusos sexuales, financieros y delictivos al interior de la organización religiosa.
De acuerdo con el Departamento de Justicia (DOJ), el esquema delictivo se habría mantenido durante años y tenía como antecedente satisfacer a Samuel Joaquín Flores, fallecido en 2014 y padre del actual dirigente.
Los fiscales aseguran que Naasón, de 56 años, operó una “empresa paralela” dentro de la iglesia para ocultar actos de explotación sexual, producción de pornografía infantil con prácticas sádicas, tráfico sexual, trabajos forzados y operaciones financieras ilícitas.

Junto con García, fueron acusados Rosa Sosa, Azalia Rangel García, Eva García de Joaquín, Joram Núñez Joaquín y Silem García Peña. Dos de ellos fueron detenidos en Los Ángeles y Chicago, mientras que tres permanecen prófugos y se presume que se encuentran en México. Washington anunció que solicitará su arresto y extradición.
“El acusado y sus cómplices se aprovecharon de su posición y de los recursos de la iglesia para abusar sexualmente de niñas, niños y mujeres durante décadas”, afirmó el fiscal federal Jay Clayton. Por su parte, el agente especial Harry T. Chavis Jr., del Servicio de Impuestos Internos (IRS), subrayó que esta red “se ocultaba en las sombras de La Luz del Mundo mientras cometía tráfico sexual, pornografía infantil y delitos financieros graves”.
Naasón Joaquín fue trasladado hoy a custodia federal en California, desde donde enfrentará el nuevo proceso. Las autoridades estadounidenses esperan que esta investigación revele la magnitud de los presuntos abusos cometidos bajo el amparo de una de las organizaciones religiosas más influyentes en México y con presencia internacional.



