Creencias

Estamos tan acostumbrados a dar por hecho que lo que creemos es una verdad universal, que cuando alguien piensa diferente, nuestro primer instinto es atacarlo. A través de juicios, críticas y descalificaciones a quienes opinan diferente a uno, la gente se ha vuelto cada vez más intolerante y agresiva.

Este fenómeno se ha incrementado a tal grado, que hay una gran cantidad de grupos formados por individuos aferrados a una misma creencia. Dichos grupos, crecen y se fortalecen fomentando la idea se que su creencia es una verdad absoluta y así nos enrolamos en un mundo en el que “si no estás de acuerdo conmigo, estás en mi contra”.

¿Qué podemos hacer para evitar que una creencia se convierta en fanatismo? Considero que lo más importante es estar conciente de que cada cabeza es un mundo y que cada persona tiene sus propias creencias, la mayoría de ellas muy respetables y no necesariamente deben coincidir con las propias. Incluso, abrir nuestra mente a escucharlas, analizarlas y entenderlas, podría dar paso a un criterio más amplio y completo.

Como recomendación, evita formar juicios inmediatos a partir de algo que en principio difiera con algo de lo que crees saber y antes de desechar cualquier postura, procura entender el entorno y la intención de quien la está adoptando. Y aún así, si consideras que es diferente a lo que tú crees, recuerda que cada quién tiene derecho en creer lo que quiera, siempre que no viole tus derechos y/o atente contra tu seguiridad o la de la gente que te rodea.

@jabonisimo

Modas negativas

Ciudad de México, 3 de octubre (NACIÓN 14).- Leyendo las publicaciones, me he dado cuenta de que conforme pasa el tiempo, se ha vuelto más común la negatividad en las redes sociales. Desde comentarios que reflejan una baja autoestima, hasta la aparente falta de ganas de vivir.

Este fenómeno es verdaderamente preocupante, debido a que por un lado hace notar el deterioro en la calidad de vida de los jóvenes y por el otro, la influencia que ejerce sobre las generaciones que nos siguen.

Cada vez más jóvenes publican mensajes diciendo que se sienten menos, que su vida no es ni cercana a lo que esperan y algunos otros hasta con mensajes suicidas, ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO MAL?

Quisiera pensar que ese tipo de manifestaciones sirven como desahogo, pero la verdad es que pesa más la normalización de esas ideas, algo que debería ser preocupante y tomar cartas en el asunto.

Como ya he dicho, las redes sociales pueden servir para tantas cosas y creo que es momento de aprovecharlas para escuchar a los jóvenes, no sólo como observadores, sino como instrumento para replantearnos hacia dónde vamos y qué podemos hacer para corregir nuestra humanidad.

Relaciones virtuales

Ciudad de México, 24 septiembre (NACIÓN 14).- Despiertas y lo primero que haces es revisar tus notificaciones, mandar mensajes y sumergirte en un mundo digital que cada día nos absorbe más.

Este nuevo estilo de vida ha hecho que las relaciones interpersonales hayan ido cambiando, ahora ya no vas a visitar a tus amigos, ya no le llamas a tu pareja. En vez de eso, mensajeas e interactúas con ellos a través de tu celular.

Derivado de eso, las relaciones se han convertido en una serie de mensajes de texto, fotos y videos. Se está perdiendo el contacto físico y se ha sustituído por el virtual.

Este fenomómeno ha crecido al grado de depender de un dispositivo móvil para mantener una relación y también ha ocasionado el distanciamiento con la gente que tenemos a nuestro alrededor.

Uno de los principales problemas derivados de las relaciones virtuales es que, en muchos casos, se dan entre completos desconocidos que solamente han interactuado a través de sus redes sociales y en ocasiones, nunca llegan a conocerse en persona. Cuando lo llegan a hacer, se da el caso en que ninguno de los dos es como se lo imaginaron, lo idealizaron. Esto provoca decepciones y una tergiversada percepción de las relaciones amorosas.

Como consejo final, no se claven creyendo que en el mundo del Internet van a conocer al amor de su vida y aunque hay alguna que otra excepción, las estadísticas muestran que siempre va a ser más satisfactoria una relación real, que una relación virtual.

Sociedad digital. (Parte 2/2)

Ciudad de México, 13 Sep.- Pensemos por un momento qué es lo que nos define: nuestras ideas, gustos, pasatiempos, etc… ahora quitemos las partes feas y listo, hemos creado nuestros perfiles en las diversas redes sociales que existen.

Todos esos perfiles creados, maquillados y publicados con la intención de mostrar una vida “perfecta”, han dado pie a un mundo de fantasía que se ha convertido en una droga para la mayoría de las personas.

Si bien, los medios digitales pueden servir para expresarse y comunicarse con gente en casi cualquier lugar del mundo, también han “encarcelado” a muchos de sus usuarios, a quienes cada vez les cuesta más trabajo distinguir entre lo real y lo falso.

Es por eso que necesitamos tomar un momento para reflexionar y poner los pies en la tierrra, darnos cuenta de que existe una vida afuera de las redes sociales y dejar de creer que ser parte de una sociedad digital lo es todo o de lo contrario, no existes.