Amenazas, hostigamiento y discriminación a opositores de minas en Morelos

@Medinamedios

Ciudad de México, 27 julio 2021.- La tranquilidad de los habitantes de la comunidad indígena de San Agustín Tetlama municipio de Temixco Morelos se esfumó en 2009 cuando se anunció que la zona sería explotada para la extracción de oro, plata y otros minerales, a través de una concesión otorgada por el gobierno federal la empresa Esperanza Silver de México, SA de CV. Pretendía excavar un territorio equivalente a 695 hectáreas y hacer un consumo anual de 760 metros cúbicos de aguas subterráneas.

En 2013 la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó a la empresa canadiense la autorización de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), pero en julio de 2013, esta empresa vendió sus acciones por 45 millones de dólares a otra empresa canadiense: Álamos Gold.

Estas empresas mineras han corrompido conciencias y su intención de instalar una mina a cielo abierto está cada día más cerca.

Existe un grupo de opositores que han denunciado amenazas, presiones y hostigamiento por parte de operadores a favor de las empresas trasnacionales que operan con capital canadiense.

Al grito de ¡Fuera las mineras canadienses! Un grupo de pobladores de Tetlama se manifestó en la Embajada de Canadá y en Palacio Nacional donde entregaron un pliego petitorio al gobierno federal para que se atienda a los indígenas que protestan contra el proyecto minero en el municipio de Temixco, Morelos, ahora que la empresa ha anunciado que planea iniciar en 2022 la etapa de explotación para extraer oro de dichas concesiones que tienen una vigencia hasta el 14 de mayo de 2059.

En entrevista con este medio Javier Hernández García habitante de San Agustín declaró que la razón de su protesta es para exigir el respeto a la vida social de su comunidad, menciona que a través de dádivas han comprado a los representantes populares, directivos de escuelas, comités, Secretaria de Salud, Cruz Roja Delegación Morelos, comuneros y hasta al mismo párroco quienes ahora están a favor del megaproyecto en los cerros El Jumil y Colotepec.

Las presiones han llegado en diversas formas, desde negar la atención médica, impedir la inscripción de los niños en las escuelas, hostigamiento y amenazas a quienes se opongan. Javier Hernández agregó que a la comunidad han arribado personas ajenas al pueblo que realizan vigilancia y a través de redes sociales lanzan amenazas para que desistan del movimiento por lo que piden a la embajada de Canadá y al Presidente Andrés Manuel López Obrador que intervenga ya que temen por sus vidas por defender su tierra.

La titular del Colectivo Nacional Alerta Temprana de Periodistas y Defensores de Derechos Humanos Claudia Martínez Sánchez acompañó a los manifestantes y anunció que sería solicitada la aplicación de medidas cautelares para las 26 personas defensoras de la tierra que han sido víctimas de amenazas además de pronunciarse por las agresiones a periodistas que cubrimos movimientos sociales y defensa del territorio.

La minería a cielo abierto es una industria que genera inmensos impactos ambientales por la enorme cantidad de agua que las minas de tajo abierto requieren para el proceso de lixiviación de los minerales, la cual se realiza con cianuro, un veneno altamente tóxico. Además este proyecto afectará irremediablemente a la zona arqueológica de Xochicalco, (patrimonio cultural de la humanidad), ya que para abrir el suelo se hace uso de explosivos de demolición que pondrán en riesgo los túneles prehispánicos e imposibilita futuras exploraciones.

Tan solo en los municipios de Temixco, Xochitepec, Miacatlán, Emiliano Zapata y Coatetelco, más de 200,000 personas se verán afectadas debido a la explotación de recursos no renovables y los impactos ambientales, visuales, sociales, humanos y culturales que se manifestarán de manera paulatina en su salud, en su entorno ambiental, en la posibilidad de desarrollar actividades económicas sustentables y en su patrimonio en esas comunidades donde las empresas vieron la necesidad económica ya que una gran cantidad de personas se dedicaban a la pepena de basura.

Referencias:
Concesiones mineras núm. 215624 “Esperanza I” y núm. 220742 “Esperanza II”, a favor de la empresa Esperanza Silver de México S.A. de C.V. subsidiaria de la canadiense Álamos Gold Inc. Fecha de Registro inicial: 30/05/2019.
Crédito del registro: Claudia Bucio Feregrino.
Nombre de la Mina: “Proyecto minero Esperanza Oro” (antes “Cerro Jumil Project” o Mina Esperanza, Tetlama, Morelos)
Nombre de la Empresa propietaria: ALAMOS GOLD INC.
Coordenadas de Localización: 18º 46´ latitud Norte, 99º 16´ longitud Oeste.
Ubicación: Municipio de Temixco, Estado de Morelos.
Origen de la(s) Compañía(s): Canadá
Minerales objetivo: Oro, plata, cobre y otros (arsénico, antimonio, molibdeno y zinc).
Tipo de Explotación Minera: Mina de “tajo a cielo abierto”.

Karen pide permiso para morir dignamente

Por Jesús Medina Aguilar

Diversos estudios aseguran que en algún momento de la vida, la cuarta parte de la población mundial padecerá un trastorno mental esquizoide, depresión, ansiedad o fobias. Karina, es una joven que desde hace un tiempo es parte de las estadísticas, le gustaba interactuar en redes sociales pero pocos se daban cuenta que ella hacía mucho que le había perdido el gusto a la vida. Pasaba gran parte de su tiempo conectada a Internet donde hacía amistades con las que ya casi no habla pues su círculo de amigos se fue cerrando poco a poco.

La joven originaria del estado de Puebla padece una severa depresión que no ha podido superar y el 11 de julio de 2021 pidió ayuda para que el estado le permitiera terminar con su vida. 

En el popular portal Change.org solicita al Estado Mexicano a través de la Secretaria de Salud que se le pueda aplicar la eutanasia debido a que ya ha intentado terminar con su vida en varias ocasiones, casi lo logra la última vez, de volver a intentarlo la madre de Karen ha sido advertida que tendría consecuencias legales.

Karen Castelazo Cortez lanzó la petición dirigida para la Secretaría de Salud en donde explica sus motivos:

“En pocas palabras tras tantos intentos fallidos, problemas y dolores en los que he metido a mi familia, considero que es mi derecho elegir sobre mi cuerpo y mi vida…” Explica la joven.

México es un país donde la eutanasia es ilegal, pero por ser asuntos de salud pública es que se han logrado reformas en donde decidir sobre el propio cuerpo es el argumento principal como la despenalización del aborto en 29 de los 32 estados de la república mexicana y Puebla es uno de ellos donde puede realizarse de manera segura, libre y gratuita siempre y cuando se justifique penalmente.

“…Quiero dar el primer paso y ser la primer persona no que acude al suicidio, sino a una muerte digna y segura porque estoy consciente de que diariamente acaban con su vida muchas personas de formas dolorosas…”

Karen como le dicen sus amigos argumenta que el suicidio deja un daño permanente y considera que eso es inhumano.

El suicidio es un problema grave de salud pública envuelto en estigma, mitos y tabúes, el suicidio sigue siendo un problema de salud pública de gran importancia en la Región de las Américas. Contrariamente a la creencia común, los suicidios son prevenibles con intervenciones oportunas, basadas en evidencia y a menudo de bajo costo.  Se estima que por cada suicidio que ocurre, hay más de 20 intentos. El suicidio puede ocurrir a cualquier edad y es la tercera causa de muerte en los jóvenes de 20 a 24 años publicó en su último informe  la Organización Panamericana de la Salud.

En México la depresión es una enfermedad mental donde las cifras son inciertas en coincidencia con el argumento de Karen, la Secretaría de Salud reconoce que este padecimiento ocupa el primer lugar de discapacidad para las mujeres y el noveno para los hombres. Además se estima que 9.2% de la población ha sufrido depresión y que una

de cada cinco personas sufrirá depresión antes de los 75 años, la institución destaca que los jóvenes presentan tasas mayores. 

“Tenemos que cargar con fantasmas que solo nosotros vemos y sentimos.”

 -Karen

El INEGI documentó que 34.85 millones de personas se han sentido deprimidas; de las cuales 14.48 millones eran hombres y 20.37 millones eran mujeres. 

Para recurrir a este último recurso que busca terminar con el sufrimiento que viven las personas con depresión es porque presentan síntomas graves como tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. Si este pensamiento constante no cesa se puede atentar contra la vida, el principal derecho humano.

La polémica que esta petición de Karen generó en su círculo de amigos fue obvia, quienes le conocen quisieran ayudarla pero no saben cómo. Más allá del “echale ganas” ella pide apoyo por encima de las creencias y lo poco o mucho que le conozcan.

La Plataforma Change.org, es donde gente de todo el mundo inicia campañas, moviliza a otros ciudadanos y colabora con responsables de tomar decisiones, para generar soluciones, es lo que describe en su portal sin embargo para alcanzar los objetivos se requieren miles de firmas para lograr incidir en políticas públicas. En esta ocasión sería el primer caso de este tipo en presentarse. 

Según la OPS se requiere fortalecer los sistemas de información y la vigilancia del comportamiento suicida. No basta con mejorar solamente los registros de mortalidad, también es necesario elaborar registros del comportamiento suicida e implementar mecanismos de seguimiento en los casos de alto riesgo. Los países deberían revisar su marco jurídico respecto de la disponibilidad de servicios y recursos para prevenir y resolver el problema del comportamiento suicida.

Este es un paso duro que tenemos que tomar. “Amar es dejar ir” sentencia Karen en su mensaje.

Referencias.

Boletín UNAM-DGCS-455 https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2019_455.html

Mortalidad por suicidio en la Región de las Américas. Informe regional 2010-2014. Washington, D.C.: Organización Panamericana de la Salud; 2021. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO. https://doi.org/10.37774/9789275323304.